Personaje de ficción
"Clara Beter es la voz angustiosa de los lupanares, ella rivindica con sus versos la infamia de todas las mujeres infames".
"Clara Beter, hundida en el barro, no protesta, protesta el que la mira. Ella cayó y se levantó y ahora nos cuenta la historia de sus caídas. Cada composición señala una etapa recorrida en el infierno social de su vida pasada. Esta mujer se distingue completamente de otras mujeres que hacen versos, por su espantosa sinceridad".
Jorge Schwartz, Las vanguardias latinoamericanas
Jorge Schwartz, Las vanguardias latinoamericanas
Un poema
A un obrero
Toda desnuda me ofrezco a tu instinto,
muerde mis pechos, estruja mi cuerpo,
quiero brindarte esta fiesta de carne
para que olvides tus días acerbos.
Sé que padeces, tu vida es amarga
vida de todos los tristes obreros,
sin una luz de esperanza en su noche,
sin la caricia cordial de un consuelo.
¡Cómo conforta sentirse piadosa,
dulce es la simple bondad de mi gesto;
tú que así sufres, mereces la efímera
Biografía apócrifa (otra más)
Tanto la fecha de su alumbramiento como los nombres propios de sus progenitores me fueron negados. No se sabe con certeza dónde transcurrió su infancia y primera adolescencia. A la edad de 15 años fue transportada a la ciudad de Boston, donde, en 1693, acusada de brujería y paganismo, padeció los juicos y la hoguera. En el año 1796 participó de la traducción de textos del nahuatl sobre los días previos a la invasión de Tenotchitlan. En aquellos documentos pudo revelar secretos del culto y canalizar sacerdotes locales (aunque sus aportes nunca fueron reconocidos en posteriores ediciones a la primera y oficial, como si su nombre hubiera sido omitido de registros). Las crónicas no cuentan otros sucesos importantes hasta el año 1890, cuando se la vió por primera vez en
En la actualidad y frente a su estadío evolutivo de cambio de cuerpo de luz su domicilio ha pasado a ser un departamento 8 en un piso 8, en la ciudad futura de Buenos Aires (que ya extiende como Londres o Sidney su aura nueva sobre la ciudad vieja).
Nos vienen llegando sus escritos por esta red extensa que se ha dado a conocer en el siglo XX como Internet y ha sido nuestro deber publicarlos, advirtiendo que el Copy Right precisa de un nombre propio del cual las identidades viajantes carecen. Por lo que queda premitida su parcial o total reproducción.
Pueden dejarnos sus criticas y comentarios que le haremos llegar debidamente a la autora.
Cierro esta introducción con una frase de Clara: Los lugares que pueden pensar otros lugares terminan transformando su escencia.
C.G.
Para saber más sobre Clara Beter:
Libros y alpargatas por Vicente Battista
Clara Beter: ¿Ente de ficción o fraude?
Clara Beter por Néstor Tkaczek
Clara Beter está donde, como y cuando debe estar ;-)
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